Es maravilloso ver cómo un tema (en este caso la mujer) es tratado desde todos los puntos de vista imaginables y el conjunto sigue siendo coherente y cohesionado. Y Amparo... Amparo es un regalo para los sentidos.
Increíble pero cierto, esta es la foto más representativa de Zaragoza a la que tengo acceso. Desde luego Zaragoza sin los Aragonia sería menos Zaragoza. Yo que siempre me había creído un ciudadano del mundo... y ahora Zaragoza se siente muy mía.